créditos imagen: composición a partir de una foto de David en Pixabay

Pronto, una versión (por desgracia más corta) en inglés y en alemán

Soon, a (unfortunately shorter) version in English and in German

Bald eine (leider kürzere) Version auf Englisch und auf Deutsch

 

El ultraderechista Javier Milei ha ganado con holgura el balotaje (la segunda vuelta) de las elecciones presidencias en Argentina el domingo pasado (lunes en Europa cuando se conocieron los resultados).

Reacciones nacionalpopulistas más importantes

En principio, suele ser cortesía diplomática, institucional, felicitar al ganador de unas elecciones. Hasta China felicitó al presidente electo, pese a que Milei llamó en su momento «asesino» al régimen chino y aseguró que no quiere trabajar más con regímenes comunistas. Tampoco con su compatriota, el papa Francisco, a quien llama «ser maléfico».  Aunque, en fin, la cortesía, la educación o siquiera el saber estar no son precisamente atributos del argentino, como se irá viendo.

El logro de Milei supone una alegría para los neo-nacionalpopulistas europeos, en especial los del este, pero veremos que no sólo. Necesitaban una victoria para perder la sensación de que están retrocediendo. Robert Fico ganó a principios de octubre las elecciones en Eslovaquia, pero este es un país pequeño que vale, como mucho, para ver el vaso medio lleno. El varapalo (desde el punto de vista de los Orbán, Vučić y otros neopopulistas europeos) vino con la victoria de la plataforma encabezada por Donald Tusk, una victoria muy simbólica porque deja a Orbán solo con Eslovaquia y le priva del país más grande y poblado del Grupo de Visegrado, y el quinto por superficie y población de toda la Unión. Rusia, por supuesto, no cuenta: allí siempre gana Putin. Debe ser que lo quieren mucho.

La victoria de Milei ha podido ser, por ejemplo, un acicate para dirimir los ajustados resultados a que llegaban los contendientes  en los comicios holandeses de ayer (22/11/2023), al (previsiblemente) coadyuvar en la victoria del ultraderechista PVV de Geert Wilders .

Un país como Argentina insufla oxígeno a los neopopulistas del orbe. Vamos con las reacciones de los países más significativos del «ramo» nacionalpopulista-ultraderechista.

Donald Trump

«Papá neopop», aunque no es el pionero

¡Todo el mundo estaba mirando! Estoy muy orgulloso de ti. Darás un giro a tu país y realmente harás que Argentina sea grande nuevamente

Utiliza las palabras » Make Argentina Great Again!», calcado de su lema electoral y más allá. Su tono es paternalists»este es mi chico», quiere decir. Y no es de extrañar. Milei a deplegado una iconografía que en muchos casos copia símbolos que usan Trump y el Partido Republicano, incluido lo de «Aregtnina grande»: Si a eso unimos que Milei asegura querer dolarizar la economía argentina, no es de extrañar que Trump lo considere su protegido

Jaír Bolsonaro

Ya no es jefe de Estado pero se dirigió a él en términos afectuosos “Tienes por delante un trabajo muy grande. Como dije en el mensaje que te envié, el trabajo va más allá de Argentina. Representas mucho para nosotros los demócratas que amamos la libertad. Representas mucho para Brasil y puedes estar seguro de que todo lo que pueda hacer por ti, estaré a tu disposición».

Como vemos, de nuevo lo de la «libertad». MIlei considera a Bolsonoro un interlocutor muy válido, de hecho habló de romper relaciones por Brasil, enojado por la gestión de Lula, al que calificó de corrupto. El presidente actual brasileño, eso sí, le deseó éxitos

La Europa de extrema derecha, desde luego, celebra el éxito del ultra argentino.

Aleksandar Vučić (Serbia):

Mi más sincera enhorabuena a Javier Milei por su elección a la Presidencia argentina y mis mejores deseos en el desempeño de sus nuevas responsabilidades como Jefe de Estado. Creo firmemente que, trabajando juntos, podremos seguir consolidando los cordiales lazos que unen a nuestros dos países amigos».

Aunque los dos políticos coinciden en sus posiciones nacionalpopulistas, no hay mucha relación entre ellos. Milei era hasta hace no tanto un tertuliano escandaloso, agresivo y bocazas. Por lo tanto, las palabras del presidente serbio arrastran más un sentido de exploración y cautela.

Victor Orbán

Más que el mismo Viktor, que es el primer ministro, lo hizo la presidenta de Hungría, en español e inglés, Katalin Novák, de Fidesz, partido de Orbán (que lo preside):

Enhorabuena @JMilei por la gran victoria que acaba de conseguir, siendo elegido como nuevo Presidente de la gran nación argentina 🇦🇷. Desde Hungría 🇭🇺 le deseo fuerza y perseverancia para trabajar por Argentina y por la libertad.

Hay que observar que en la ultraderecha, la palabra «libertad» tiene un sentido envenenado, casi sinónimo de liberalismo antiizquierda.

Georgia Meloni

Roma y Buenos Aires comparten valores comunes que definen nuestra acción de política exterior en la esfera del actual contexto internacional

La política exterior de Meloni pasa por una crítica a la UE no tan feroz como la del grupo de Visegrado y el nacionalismo. También el apoyo a Israel o su enfoque hacia Washington. Los valores comunes también pueden referirse a los inmigrantes. Todos sabemos la acción de Meloni con los inmigrantes, sobre todo los que llegan vía marítima. Milei aseguraba  que los extranjeros vienen a disfrutar lo que pagan los argentinos con sus impuestos. En cualquier caso, la «preocupación» —fundada o no— por la inmigración es un distintivo más inherente a la ultraderecha europea que a la Latinoamericana

Santiago Abascal mantuvo de siempre una buena relación con Milei desde hace años. Han protagonizado muchas reuniones juntos y buena sintonía. Ya desde agosto, felicitaba al hoy electo presidente Milei por su victoria en las primarias argentinas (PASO). Adjunta fotos que atestiguan el buen rollo que existe entre los dos.

«Felicidades querido Milei. «Hoy se abre un camino de futuro y esperanza para los argentinos. ¡Viva España, viva Argentina, vivan libres de socialismo y soberanas!»

«Libre de socialismo» es una manera más suave de decir que no le gusta la gente de izquierda, pues Milei se refería a ellos como «zurdos (progresistas) hijos de puta» o «comunista de mierda, eres una hija de puta».  También Isabel Díaz Ayuso felicitó al argentino con un «viva la libertad, carajo», parafraseando uno de los lemas de Milei. En términos menos efusivos fue felicitado también por el expresidente español Mariano Rajoy.

Milei: una rara avis pero adscriptible al nacionalpopulismo. Una reflexión nada exhaustiva sobre las características del discurso mileiano

Como bien hemos dicho, no preteno en absoluto desbrozar una y cada una de la actuación/pensamiento/discurso del presidente electo argentino. Empecemos por lo que con, con independencia de las etiquetas, es un  rasgo claro: es ultraderechista. Ya dejo a criterio del lector si quiere considerarlo fascista o no.  Lo de ultra, libertario y ‘anarco-capitalista’ es para despistar al electorado, haciendo guiños con las palabras a ciertas ideas de la izquierda, pero también teniendo en cuenta que hay palabras y definiciones que no se corresponden en significado en ambas riberas del charco, como se examinará.

En la presente entrada examinaremos los primeros cuatro componentes de una lista de 8:

  1. Liberal libertario.
  2. rockero, motero
  3.  Democracias soberanas, equidistancias e iliberalismo
  4. El otro: conversación de nacionalpopulistas europeos y americanos.
  5. Casta y Outsiderismo
  6. una persona sencilla que habla la lengua del pueblo
  7. Negacionismos y antis varios
  8. Apoyo de la derecha «tradicional» a los neo/nacionalpopulismos

 

Comenzamos con los -insisto, nada exhaustivos- elementos del mileiismo

    1.  Liberal libertario y anarquista de mercado. Claro que «libertario» no es la imagen que, por ejemplo, yo, como español tengo en la mente: un miliciano anarcosindicalista con un rifle y unas alpargatas luchando contra Franco. El Movimiento Libertario de España (MLE) fue una organización que, tras la Guerra Civil Española,  fusionó diversas organizaciones del espectro anarquista. Actuaba clandestinamente —subversivos, diría Milei, esa palabra que tanto gustaba a la dictadura argentina y que te daba carta libre para ser desaparecido. El MLE actuaba dentro de España durante la dictadura de Franco y también asistía a los exiliados o refugiados. Pero no es eso: libertarismo tiene más que ver con la acepción estadounidense, relacionada con el liberalismo, algo que defendían el casi extinto partido español Ciudadanos y que tiene tradición, por poner un ejemplo, en Alemania, con el FDP. Son partidarios de dejar hacer al mercado. El mercado todo lo puede, de ahí que proclame que la «justicia social es una aberración». Propone eliminar ministerios como el de Salud, Mujeres, Genero y Diversidad, Obras Públicas, Ciencia y Tecnología e Innovación, Ambiente y Desarrollo Sostenible, Desarrollo Social (a la justicia social nos remitimos). El mercado lo regula absolutamente todo. El que no llega, es porque no vale, casi se merece estar donde está.

La ultraderecha se arma de bagaje terminológico que no tenía. Y es que, claro decir «viva el fascismo» o «Videla/Franco son guays» no queda bonito, mejor recurrir a términos que todos puedan identificar pero que sean lo suficientemente etéreos. Hasta Milei lo sabe. Anarco, como rockero, nos provoca ensoñación de libertad, de horizontes infinitos. Anarquista, pero de mercado, que el mercado haga lo que quiera, mano invisible, dios, providencia. Es igual: que cada cual imagine un nombre pregnante.

    2.  Milei es rockero, motero: te dará ansias de libertad

Se dice también rockero. Pero hay muchos tipos de rockeros, y no todos son como Roger Waters, desde luego. La palabra «rockero», especialmente en su acepción, digámoslo así, «motera» nos retrotrae a aquellos que recorrían y recorren las autopistas estadounidenses montados en una Harley tipo Cruiser. Eso es libertad…te da el aire en la cara, no ves el horizonte. El rock suele ser contestatario, también. Un rockero como presidente tiene que molar: paso de todo el mundo, el sistema te oprime: son antisistema: como Trump, como Bolsonaro. Vienen de fuera a arreglar todo. Los políticos tradicionales no te representan, no hablan tu idioma, son universitarios que no tienen ni idea de nada. Pero yo, rockero libertario, te hablo de lo que te interesa, de tus verdaderos problemas. Estos políticos de siempre. Tanta biblioteca que se olvidan de lo que quiere el pueblo.

No es el único que usa la épica rockero-motera. En Estados Unidos, por ejemplo, no son pocos los rockeros de derechas a favor de Trump. Muchos son ultraderechistas como, Jon Schaffer, guitarrista y líder de Earth arrestado y condenado por su participación en el asalto al Capitolio en enero de 2021, o el polémico Ted Nugent (enfervorecido trumpista, negacionista de todo lo negable) que propugna el sexo con menores , que incluso celebró en alguna de sus canciones), Kid Rock, Mike Love (de los Beach Boys, partidario de McCain  y que considera a Trump amable, Gene Simmons, de los Kiss, David Mustaine de Megadeth, Joe Perry de Aerosmith, Joey Ramone.

Putin también tiene amigos moteros., en concreto,«Lobos de la noche» banda de moteros ultranacionalistas, prohibida en Alemania y Polonia, al menos. Se trata de una especie de milicia con tintes neonazis que propugna la anexión de varias ciudades ucranianas y, entre otras lindezas, la vuelta de Rusia a Berlín, y no precisamente en son de paz. Sus gritos de guerra son, entre otros, «por nuestra madre Patria», por «Stalin» y «por Putin». Tienen contacto privilegiado con el presidente y forman parte de su máquina propagandística. Hay fotos (ver enlace).

Viktor Orbán también ha mantenido una relación ambivalente con moteros neonazis y antisemitas más del partido entonces ultraderechista Jobbik. Orban competía con la mencionada formación para atraerse sus votos. Por una parte, prohibía las exhibiciones nazis de estas bandas, pero jugando al límite. Por otra exaltaba a personalidades antisemitas y realiza de vez en cuando declaraciones no demasiado amigables con respecto a la etnia judía, equiparando a George Soros con Hitler. El antisemitismo en Hungría hace años que es un asunto de máxima preocupación

    4. Democracias soberanas, equidistancias e iliberalismo

Es un constructo muy putiniano, aunque tampoco es que lo inventara él. Al menos, su contenido. Es fácil: yo soy igual de demócrata que, por ejemplo, Alemania o España o Francia. Sólo que, oye, soy ruso. Tengo mi propio modelo de democracia, no puedes extrapolar tu democracia al ser ruso. No es ni más bueno que el occidental.

NO estoy queriendo decir que la democracia occidental sea perfecta: ni muchos menos. Tiene miles de yerros. Demasiado. Hay toneladas de aspectos que deben ser mejorados. Pero no las hace iguales de malas que los sistemas híbridos de PutinVučić.

Continuamos con la «argumentación básica de estos corpus de ideas. Es simplemente otro, igualmente válido. Es una equidistancia muy efectiva. La democracia occidental tiene sus fallos. La de Rusia, también. Todos se equivocan. Se ponen al mismo nivel. Tenemos derecho a buscar nuestra forma de democracia. Occidente no tiene la verdad absoluta e intenta imponerme su visión, es atentar contra mi soberanía. De ahí lo de democracia soberana. Como la sarta de despropósitos que estoy lanzando no tiene mucho sentido, apelo a términos que pongan a trabajar la emoción por que, a ver ¿quién no quiere una democracia?¿quién no desea que su país siga siendo soberano? No dices absolutamente nada, son conceptos difusos. Hombre: no vas a decir «partido de que te vas a hacer rico y vivirás en un mundo de flores» porque, canta mucho. Dale al pueblo algo que siempre va a querer pero no dices como. A partir de ahí, te construyes un otro, los delincuentes a los que echar a patadas, el peronismo, la izquierda lo que sea.

Ya hace tiempo que Putin viene clamando que el liberalismo —entendido como aquel sistema que rige las democracias occidentales— está obsoleto (con independencia de que su modelo es el capitalismo más salvaje y más liberal). Es otro refuerzo más a lo dicho, que también despliega Javier Milei.  Como cumplir con los estándares democráticos es un engorro, se les resta importancia: no valen, están antiguos, hay que avanzar. Es lo que se asocia con el llamado iliberalismo. En estos casos, el iliberalismo nacionalista

—la democracia es un rollo, pone muchas trabas para desarrollar mi sistema autoritario, que puede sonar feo, pero a la larga, permite llevar a cabo mis objetivos que son mejores para todos —dice el autoritario de turno

— No, hombre, no puedes decir eso. Mejor: las democracias occidentales están obsoletas, hay que mejorarlas porque no posibilitan que el pueblo esté a gusto —corrige un asesor.

Resumo: ¿por qué no vives en un mundo de flores? porque el peronismo/la izquierda/Occidente/la Unión Europea/el capitalismo…puede intercambiarse. Ya tienes dónde proyectar tu rabia. Este sistema de pensamiento alberga además la posibilidad de relativizar: si alguien te dice que lo que estás diciendo es una solemne tontería y que es, en esencia, muy malo lo que estás proponiendo y sus consecuencias —erosionar la democracia y las instituciones— vas y dices que todos tienen sus fallos.

    5.  Todos los nacionalpopulistas tienen su «otro». Charla de nacionalpopulistas

Estados Unidos no son unos santos, su intervencionismo y su imperialismo no han sido aspectos positivos para la Humanidad. La Unión Europea, por ejemplo, tampoco es la panacea. Tiene unos valores, sí. Pero no hay más que ver el ejemplo de Gaza para concluir que no es perfecta. Sin embargo, se edifican una serie de apotegmas a tenor de los cuales no es que no sean perfectos, sino que son el origen de todos los males. El demonio.

Así, como se ha dicho, evitas tener que explicar la coherencia e inconsistencia de tu discurso vacío.

—Occidente oprime el ser ruso, nos quiere imponer su concepto de democracia ¡como si fuera el único válido —clama Vladimir Putin. Occidente y la OTAN tienen la culpa de que yo esté así, porque quieren que mi país no sea soberano. Por eso tuve que defenderme e invadir Ucrania. Ucrania es el tonto útil de la UE, la marioneta a través de la cual la UE y la OTAN quieren que yo sea un esclavo y renuncie a mi soberanía. No me dejan perseguir a los nazis de Ucrania. Incluso me dicen que el nazi soy yo, que soy colega de moteros ultraderechistas. También me acusan de organizar foros de partidos de extrema derecha europeos ¿He dicho  ya lo de la soberanía? bueno, da igual, mientras más lo repitas, mejor.

—Tienes razón —responde el serbio Aleksandar Vučić— yo pienso igual. La UE me oprime, me dice que mi deriva no es democrática. Tengo que ser enemigo de Rusia pero ¡si es mi hermano! Estados Unidos también me impone. Todos me quieren quitar mi soberanía. Son unos chantajistas. Si no haces cosas democráticas, no te dejo entrar en la UE. Se entrometen en mis asuntos ¿habráse visto? Que si brutalidad policial, que si tengo los medios de comunicación para hacer propaganda, que si informes que me hacen diciendo que Serbia es una democracia híbrida ¡Claro! porque la democracia tiene que ser como ellos dicen. Yo lo que quiero es hacer negocios con China o con Rusia. Encima, dicen que tengo que seguir la política exterior europea e imponer sanciones a Rusia ¡cómo va a ser eso! si Rusia no me las ha puesto a mí. Menos mal que, para que no me pillen, mando todos los combatientes voluntarios para luchar contra Ucrania a través de la Republika Srpska en Bosnia-Herzegovina. Allí está mi colega Dodik ¡un crack! De paso, como enviar gente a pegar tiros a otro lado está prohibido por mi legislación, cuela por ahí. Encima la cuestión de Kosovo: primero dicen que integridad territorial, luego me quitan Kosovo ilegalmente y encima tengo que llevarme bien con ellos y reconocerlos. También es verdad que ahí muchos occidentales y algún bloguero me dan la razón.

—Por alusiones —exclama Dodik haciendo uso de la palabra. Yo también estoy de acuerdo. Occidente quiere imponerme esa cosa artificial de Dayton. Pues yo no estoy dispuesto.  Paso de las instituciones federales y también quiero ser amigo de Putin ¡no son pocas veces las que lo he recibido! ¿eh? Yo tuve más picardía que vosotros: eso hay que decirlo. Mejor pasar por buen chico y luego hacer lo que te de la gana. Hasta Madeleine Albright — que en paz descanse, se murió hace poco, la pobre— me dijo que yo era un «soplo de aire fresco». Y eso que es estadounidense. En realidad, para qué vamos a mentir, es checa, casi nos entendemos cada uno en su lengua materna. Importante ser buen chico o parecerlo. Luego ya niego todas esas tonterías del genocidio en Bosnia.

— ni me lo cuentes —comentan,  a coro, Jarosław Kaczyński y Andrzej Duda , del PiS polaco. La unión Europea incluso nos ha sancionado por hacer lo que queramos con nuestra soberanía ¿nos hemos vuelto locos? ahora dicen que nuestro sistema judicial no es independiente. Pero, bueno ¿quién eres tú para decirme a mi lo que tengo que hacer? Es más, como la UE y, sobre todo, Alemania querían meter las narices en nuestra querida Polonia y no les hemos dejado, mandaron a Tusk, un títere de la UE y de Alemania ¡no veas como habla alemán el tío! claro, porque es también títere de Alemania. Nos ha ganado las elecciones. Polonia ya no será soberana.

— Putin, estoy contigo. Occidente no quiere que seamos amigos. La malvada UE no quiere que seamos amigos. Pero yo estoy de acuerdo contigo en muchas cosas, pero la UE no quiere que piense de manera autónoma, es imperialista, opresora. No tengo por qué ayudar a Ucrania. Vladi: tus razones tendrás, y yo no puedo meterme en ellas porque son cosas de tu país, ¡ni que fuera la entrometida UE! No te digo que sea lo mejor, pero, Occidente cercena tu soberanía y yo no seré cómplice. Te entiendo perfectamente. Yo quiero hacer negocios contigo y con China. Bruselas me viene con que no respetan los derechos humanos y que los negocios chinos en europa vulneran las normas de competencia de la UE ¡paparruchas! Y mira que las cosas pintaban bien enmi grupo antieuropeo de Visegrado. Ganó Robert Fico, el eslovaco…pero la UE y Occidente colocaron a la marioneta de Tusk en Polonia con lo bien que pintaba todo y ¡qué decir de Zelenski, esa otra marioneta de la UE y la OTAN; y encima tengo que ayudarlo — tercia Viktor Orban.

 

— estoy contigo, Vladimir, estás haciendo mucho por que tu país sea libre y soberano. Tú sí que sabes, que no dejas que nadie te diga lo que tienes que hacer. Mira yo, oprimido por la UE. Quiero ser como tú, dueño de mi destino. La UE no quiere que sea tu amigo. Me dice que tengo que observar los principios democráticos…¡sus principios democráticos! no los míos. Tampoco quiero seguir ayudando a Ucrania. Ayuda humanitaria sí, esas criaturas víctimas de la OTAN y su testaferro Zelenski tienen que paliar su situación, pero armas no: no quiero meterme contigo, Vladimir, eres mi amigo. Mira lo que ha traído la guerra: inflación. Si te hubieran dejado resolver tus problemas, no hubiera pasado esto. Ahora mi pueblo está mal. Me acusan de corrupto cuando fue fui presidente la última vez, incluso de asesinato de un periodista. Aleksandar Vučić… yo te entiendo. Dicen que intentas controlar a los medios. Pero mienten. Yo cuido a mi país  ¡patrañas para desacreditarme! Ni siquiera  el gobierno que he formado les parece bien. «Ultraderechista—dicen. Hasta me han echado del grupo socialista europeo. Dicen que me parezco a ti, Viktor [Orbán] pero, ya me entiendes ¡como algo malo! Dónde se ha visto. Pues, qué quieres que te diga, si ser facha es defender Eslovaquia, llámame facha —te he robado la frase, Santi, sé que no te importa. Es que es chulona — añade el eslovaco Robert Fico.

—qué me vas a decir a mí — añade Bolsonaro — el corrupto de Lula, falseando los resultados electorales, me ha echado del gobierno con la complicidad occidental. Menos mal que estoy en Estados Unidos, que es Occidente, por si quieren juzgarme esos izquierdistas pero bueno, un detalle sin importancia. Menos mal que ha ganado Javier Milei en Argentina — apunta Jaír Bolsonaro

— Suscribo cada punto. No nos dejan desarrollar las esencias de nuestro país. No se respeta el catolicismo, orgullo de occidente. Nos viene el lobby gay a decir que se pueden casar…se acabó el matrimonio hetero. Nos quieren imponer refugiados e inmigrantes para reemplazarnos. Como te descuides, aquí en unos años no se habla italiano, va a ser una torre de Babel y la economía italiana se paralizará cuando todos tengan que mirar a la Meca cuando se le antoje al muecín de turno. Comparto con vosotros la preocupación por las ansias intervencionistas de la UE. Que yo soy europea ¿eh?¡vaya si lo soy! si de aquí viene el Imperio Romano, donde se gestó Europa. Pero no esta Europa, no la de la UE. Soy cristiana, italiana, y madre. La UE quiere que sea musulmana, africana e innatural: los LGTBI no pueden casarse, no pueden tener hijos ¿qué coño es eso de Padre 1 y padre 2? El pensamiento único nos quiere quitar la identidad: la defenderemos. No podría ser madre en una Europa dominada por el lobby LGTBI. Repito: Me llamo Georgia, soy una madre, soy cristiana. Oye…ya hay una canción de esto que lo peta en las discotecas, por algo será.

—Estos son mis chicos. Seguid así —anima Donald Trump — A mí me hicieron lo mismo que a ti, Jaír, me echaron injustamente, corruptamente. Falsificaron las elecciones, esa gente que quiere desplazarnos para que no seamos nosotros mismos. Acabaremos siendo hispanos, hablando español y cantando reguetón en el día de acción de gracias, que se convertirá en el día de acción de gracias a Cristóbal Colón por haber descubierto América, y en el día de la Hispanidad. Quieren arrasar nuestra esencia. Vladimir, estoy contigo. Me gusta tu estilo. No sólo tengo que ayudar a Ucrania sino que encima hay que apoquinar para esos tacaños europeos, que no saben ni defenderse solos. Con lo a gusto que estaría yo haciendo negocios contigo y con China, aunque tenga mis más y mis menos, pero los negocios son los negocios. No sólo tengo que contribuir a la defensa de esos decadentes europeos, sino que también he de poner pasta para lo de Ucrania, panda de sacacuartos.

— ¿y para cuándo el día del orgullo hetero? —plantea Santiago Abascal— Fachas, nos llaman. Apoyamos a gente ultra que insulta a la constitución, sí. Pero son patriotas. Si defender España es ser facha, llamadme facha. Tampoco quiero islamizar España. Somos españoles. Los hermanos latinoamericanos también son bien venidos (por algo formaban parte del imperio español… sobre todo los que me votan: mira, nosotros ya nos hemos animado, también tenemos banda sonora, Georgia..bueno..no lo hemos pensado nosotros, que no sabemos ni qué pensamos, pero sí que hay latinos por Abascal, y a ritmo latino…que fuimos un imperio, Georgia. Que vale…que al lo mejor en Suiza, en Eritrea o en Somalia alguno queda que hable italiano, pero no es lo mismo. Mis latinos dicen que España será más grande si votan por mí. No sé: igual quieren que restauremos el imperio, cualquiera sabe, dicen que votarán por lo que importa. TA sabes cómo son las cosas que importan que ¿cuales son? no sé. las cosas que importan. Pero los musulmanes no, ni los africanos. Ya lo he pensado: en mi programa está incluso en un bloqueo naval, barcos patrullando las costas españolas para que no se cuelen indeseables. Como tú Georgia. Como tú, Victor: estamos contigo. No nos convertiremos en una raza mixta, como bien te gusta decir. Me refiero…a ver. No más mixta de lo que ya somos, pues por España ha pasado todo Cristo. Pero eso es otro asunto.

  Segunda parte, en la siguiente entrada

Por Antonio Rando Casermeiro

Me llamo Antonio y nací en Santander en 1974, aunque soy, sobre todo, de Málaga. Soy licenciado en Derecho e Historia y doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la universidad de Málaga y quisiera dedicarme a ello. Soy un apasionado desde pequeño del este de Europa, especialmente de los Balcanes y Yugoslavia. Me encantan las relaciones internacionales y concibo escribir sobre ellas como una especie de cuento. Soy apasionado de escribir también cuentos y otras cosillas. Desde 2013 resido en Colonia (Alemania)

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