Montaje realizado con fotos de mounsey y 12019, de pixabay

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Imagen: Montaje realizado con fotos de mounsey y 12019, de pixabay

El último informe de la ONG Freedom House, una ONG con mucho tiempo de experiencia en monitorizar el estado de los derechos y libertades de distintos países, acaba este mes de elaborar el correspondiente a Serbia. Para el presente post tendremos en cuenta el informe antedicho, en especial para ordenar los hechos y valoraciones, pero existen otros informes que aportan, del mismo modo, información complementaria, como el BTI Index, Human Right Watch, Naciones Unidas y por supuesto la la Dirección General de vecindad europea y negociaciones para la ampliación de la Unión, de la Comisión Europea… además de un más o menos largo etcétera.

Tal y como se esperaba del informe, los resultados son muy preocupantes, pero no por ello menos esperados: Serbia no está en el grupo de las democracias plenas. No es una democracia como las del entorno occidental, sino que puede categorizarse como régimen híbrido o en transición…o democracia híbrida.

Erosión paulatina de la democracia y la libertad en Serbia

El país balcánico lleva años deslizándose por una deriva que no hace sino profundizar en el desmontaje de una democracia que fue siempre frágil en Serbia. El país formó parte de una Yugoslavia socialista que, si bien se caracterizaba por una relativa apertura , en especial si se compara con el entorno del telón de acero, no fue nunca una democracia plena. En especial desde que Vučić detenta el poder, los estándares en lo relativo a los parámetros democráticos han ido deteriorándose cada vez más. Ya hace tiempo que Serbia no se considera una democracia plena (lo determinó, precisamente Freedom House).

Volviendo al el “Informe de país” relativo a Serbia arroja unas conclusiones preocupantes:

En el año 2024 (que supervisa el ejercicio de 2023), Serbia obtiene la calificación de «parcialmente libre», con un puntaje de 57 sobre 100 puntos (57/100). Ha ido bajando en la tabla desde hace ya varios años: 60/100 (2023), 62/100 (2022), 64/100 (2021), 66/100(2020). En todos estos cursos la evaluación ha sido de parcialmente libre. El año 2019, con 67/100 fue el último año en que Serbia obtuvo la calificación de un estado de libertades medio satisfactorio, si bien la tendencia tampoco era buena.

Podemos comparar estos resultados con 2018 (73/100), 2017 (76/100). Aleksandar  Vučić ocupa la presidencia de Serbia desde 2017, pero comandaba parte de las riendas del país desde antes, durante su etapa de primer ministro.

El año 2016 (que analiza 2015) corresponde a un ejercicio especialmente malo: 54/100. Entonces se se alerta de que el entonces  primer ministro ministro Aleksandar Vučić estaba acumulando poder de una forma que no pintaba nada bien. El entonces jefe de gobierno ya poseía dicha acumulativa experiencia, pues también se había hecho con el control de su partido, de modo que, sobre el papel, Toma Nikolić mandaba en el país, pero de hecho no era así. La realidad era que Vučić había asumido las riendas  de su partido en una triquiñuela que hizo pensar a Toma que se la habían jugado (aquí lo cuento un poco, en la subsección «El largo camino hacia ninguna parte de Serbia»). Vučić había comenzado a asaltar los resortes del poder en Serbia y su partido sería clave para fraudes electorales venideros. Así, el Informe País de 2016 califica a Serbia de democracia»semiconsolidada». Un año antes, el informe de 2015 arroja unos datos de 55/100. Y va subiendo hasta 2017. A partir de ahí (como hemos dicho, año en que el actual predsednik  asume la presidencia en Serbia) va en caída.t

En cuanto a la libertad en internet, el estado no controla los aspectos de la vida de la misma manera, y se obtiene así un puntaje menos preocupante, 71 sobre 100… pero de elñlo también platicaremos en otra entrada

 

El Contry Report de 2024: desglose

En el campo de las libertades civiles, la situación es preocupante, si bien el país obtiene un aprobado raspado  (39 de 60 puntos)

En el terreno de los derechos políticos, suspende claramente (18 de 40 puntos). Iremos desbrozando estas dos partidas

Derechos políticos

Será lo que abordemos hoy.

Hay diversos subapartados en este epígrafe, como a) procesos electorales; b)pluralismo político y participación; y 3) funcionamiento del gobierno.

A su vez, dichas secciones se compartimentan en letras en minúscula, que hacen referencia a preguntas sobre el estado de determinados parámetros. Lo iremos viendo a continuación.

     A. Los procesos electorales (2 de 4 puntos, 2/4)

Tres subclasificaciones se engloban en este apartado, a saber: a1.)  limpieza y libertad de voto del proceso de elección del jefe de Estado (elecciones presidenciales); y a2) lo mismo, pero referido a las elecciones parlamentarias). Ambos parámetros presentan un triste 2/4. Con todo, el peor resultado se lo lleva el a3) legalidad del marco legal y organizativo de las elecciones y limpieza de los organismos electorales. Aquí, un triste 1/4: un 75% de los procedimientos de limpieza electoral no se aplican, lo que resulta chocante en un país que aspira a ser Estado miembro de la UE algún día.

Ya se ha descrito en anteriores entradas cómo los procesos electorales que han tenido lugar en Serbia desde hace unos años y, en especial, de de diciembre de 2023, no se han caracterizado por la limpieza. Más bien por todo lo contrario.  Que la puntuación arrojada por los evaluadores describa una situación en la que sólo se cumplen la mitad de los derechos relativos a los procesos electorales no es un aprobado: es que la mitad de lo que corresponde.

 

En principio, el marco legal es equivalente con los países de la UE. El problema es justo que dichas normas pasan a ser papel mojado por las prácticas del partido de Vučić…de su partido…del Estado: es lo mismo, pues el mandatario serbio y su partido no dudan en echar mano de los recursos del estado para su propio beneficio electoral

Tanto si hablamos del proceso electoral para la lección de la jefatura del Estado (presidente de Serbia, predsednik, en serbio), o para la composición del parlamento serbio ( skupština) la irregularidades se cuentan por miles. Son tales trampas, tan poco sofisticadas y se llevan a cabo con tal descaro, que sorprende que sus autores no intentaran al menos que no pareciera tan evidente el amaño electoral.

Excurso español: pucherazos, lázaros y cuneros

Si realizamos este excurso es por una razón: explica a la perfección la manipulación electoral  puesta en práctica bajo los auspicios del predsednik Aleksandar Vučić. Vamos allá

En español, el término «pucherazo» se acuñó durante la Restauración borbónica en España (1874-1931, y  hace referencia al fraude electoral. Funciona de la siguiente y sutil forma: se guardan los votos en un puchero y se seleccionan según convenga, «confeccionando» el contenido de la urna de votación a gusto del consumidor. También podía ser aún más zafio: se volcaba directamente sobre la urna el contenido de un puchero que contenía votos sobre tu candidatura favorita ¿no te llegan los votos? asunto solucionado: pon más. Estos manejos llaman la atención en la segunda década del siglo XXI, cuando Trump llama al gobernador de Georgia para comunicarle que «encuentre lo votos» necesarios para alterar el resultado.

Otro tipo de triquiñuelas (la imaginación, al poder) son los lázaros o los cuneros.

En lo relativo a los primeros, la imaginativa denominación de este ejemplo de manipulación electoral tiene referencias bíblicas, del Nuevo Testamento, en concreto: ¿se acuerdan de Lázaro, que resucitó entre los muertos? Pues lo mismo, sólo que los muertos vuelven al mundo de los vivos como votantes. Es decir: personas fallecidas votaban en las elecciones. Hasta donde se sabe, ello no es científicamente posible. Lo que sí es muy factible, en cambio, es utilizar os datos censales de estas personas fallecidas para devolverlos a la vida… administrativamente, eso sí. Los muertos votan (algunos, nacidos en el siglo XIX), normalmente por Vučić y se les llama también votantes fantasmas .

En lo tocante los cuneros, lo fantasmagórico no se refiere sólo a votantes de ultratumba, sino de votantes de otras circunscripciones que no tienen derecho a votar en aquella en la que votan. Esto se ha dado especialmente en Belgrado, cuya alcaldía es decisiva y no suele ser favorable a Vučić. No están muertos, pero no están empadronados en Belgrado. Muchas veces se recurre incluso a votantes de la vecina Bosnia-Herzegovina o Kosovo. Sí: se les paga por ello. Esto es lo que también se conoce como «migración ilegal del voto».

Ambas modalidades ya las expliqué aquí. El fraude es tan escandalosamente masivo, que no es posible si no se lleva a cabo apoyándose en el Estado o en el partido dominante. El SNS (partido de Vučić) usa los medios de comunicación estatales para su propio beneficio (electoral).

 

Próxima entrada, otro aspecto relacionado con lo anterior: Participación y pluralismo político

 

English version (Summary)

These are the most important points from the article, summarized:

Freedom House Report on Serbia: The NGO Freedom House recently released a report on Serbia, adding to a body of assessments by various organizations like the BTI Index, Human Rights Watch, and the United Nations.

Serbia’s Democratic Status: The report reveals that Serbia does not meet the criteria for full democracy and is categorized as a hybrid or transitioning regime.

Erosion of Democracy and Freedom: Serbia has been gradually moving away from democracy, especially since Aleksandar Vučić assumed power, with democratic standards deteriorating over time.

Country Report Findings: Serbia’s recent evaluation in the Country Report shows declining scores over the years, indicating a shift towards being «partly free» rather than fully free.

Internet Freedom: While the state exerts less control over internet freedoms, Serbia’s score is still concerning at 71 out of 100 points.

Breakdown of Political Rights: Political rights in Serbia, particularly regarding electoral processes, are found to be problematic, with irregularities and fraud affecting both presidential and parliamentary elections.

Electoral Manipulation: Various forms of electoral manipulation, such as voter fraud («pucherazo»), the use of deceased voters («Lazari»), and voter migration («cuneros»), have been observed, raising concerns about the integrity of electoral processes.

Role of Vučić’s Party (SNS): The ruling party, led by Aleksandar Vučić, is implicated in using state resources and media for electoral advantage, exacerbating concerns about democratic backsliding.

These points highlight the concerning trend of diminishing democracy and increasing electoral irregularities in Serbia, as documented by the Freedom House report and other assessments.

 

 

Por Antonio Rando Casermeiro

Me llamo Antonio y nací en Santander en 1974, aunque soy, sobre todo, de Málaga. Soy licenciado en Derecho e Historia y doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la universidad de Málaga y quisiera dedicarme a ello. Soy un apasionado desde pequeño del este de Europa, especialmente de los Balcanes y Yugoslavia. Me encantan las relaciones internacionales y concibo escribir sobre ellas como una especie de cuento. Soy apasionado de escribir también cuentos y otras cosillas. Desde 2013 resido en Colonia (Alemania)

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