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Serbia continúa hirviendo. Tras un invierno de indignación, los estudiantes lideran una primavera contra la corrupción, el autoritarismo y la indiferencia institucional que promete más energía con el incontestable aliado del bueno tiempo. Las calles, las plazas serbias, pero también las carreteras y ciudades europeas, asisten al titánico esfuerzo de los jóvenes serbios por visibilizar su causa en el Viejo Continente y despertar conciencias de los que aún permanecen reticentes

Después de un invierno caliente, llega una primavera ígnea     

Recapitulación: infraestructuras que causan víctimas mortales

En noviembre de 2024, una estación de ferrocarril en Novi Sad, construida mediante acuerdos opacos con contratistas chinos, se desplomó, matando a 15 personas. Este desastre, resultado de la corrupción y falta de transparencia del gobierno de Vučić, desencadenó una nueva ola de protestas que desde entonces no ha parado. Vučić esperó: total, ya se cansarán. Pero no se cansaron. De hecho, el suelo comienza a moverse bajo los pies del predsednik serbio.

Terremoto social capitaneado por los estudiantes

Estemos atentos a los días 15 de cada mes: siempre nos tienen algo preparado lo estudiantes serbios

Los estudiantes han conseguido un terremoto en las percepciones de la opinión pública. Pocos serbios se mostraban en contra de la deriva autoritaria del país, que ahonda en la corrupción, la persecución de la prensa, el alejamiento de la UE. En realidad, el desencanto era la situación. Muchos se van a otros países, otros mascullan que da igual lo que piensen porque nada va a cambiar. En noviembre, la población se dijo, pues vale, apoyemos a nuestros estudiantes. Sin mucha convicción, porque en la mayoría de los serbios cunde un sentimiento de desánimo de “no se puede hacer nada”. Yo apoyo lo que haga falta, oiga, pero ¿para qué? Si al final es para nada. Sin embargo, esta vez es distinto.

Una población volcada en su mayor parte con sus jóvenes

Las reacciones de la gente son siempre de alegría por el momento que se está viviendo. Se alegran del hecho de que la inmensa mayoría de la gente dedica su tiempo no a hacer bromas sobre las declaraciones de los manifestantes, sino en ver de qué manera pueden ayudar. Unos ponen unas mesas en la plaza o durante el recorrido de las marchas. Otros, cocinan para los estudiantes o ponen su pequeña panadería a su disposición, como, aquellos ofrecen alojamiento.

Los viejos boomers de las manifestaciones de los 90 contra Slobodan Milošević se congratulan de que, si bien ellos fracasaron en su momento (tampoco es que tuvieran el apoyo incondicional de Occidente y la CEE/UE), algo han sembrado y los estudiantes de ahora tienen un espejo en el que mirarse. De esos años, alguien trae en las redes al recuerdo la memoria del cantante serbio Đorđe Balašević, tristemente fallecido de Covid en 2021: cantaba contra la guerra de Milošević y sus atrocidades en Croacia y Bosnia.

Un catedrático por aquí, otro por allá, pasando por una vicedecana, un profesor de música o de políticas, un abogado, un gerente de una importante empresa…todos postean en las redes como uno más y hacen crecer el sentimiento de pertenencia y de formar parte de algo

También numerosos jueces -en concreto, 17 del Tribunal Supremo en Belgrado- firmaron un manifiesto a favor de los estudiantes, como se vio en esta entrada. Lo más importante de ello, dentro de aquello de lo que estamos analizando, no es el enorme simbolismo que supone que jueces del supremo estén contigo, es que, por añadidura, llaman “a todos los actores sociales a abstenerse de cualquier acto de violencia en un momento social tan difícil”. Muy diplomático y medidas bien las palabras, sí: pero todo el mundo en Serbia sabe de quiénes hablan cuando el tema es la violencia.

 

El 15 de febrero y la manifestación de Kragujevac

Las marchas por todo el país se fueron  sucediendo como venimos comentando en anteriores entradas. Las redes publicaban orgullosas cada uno de estos maratones estudiantiles a los que se unía la gente a su paso.  El 15 de febrero se celebró una de las muchas manifestaciones multitudinarias en Kragujevac. Vučić reaccionó  con una contramanifestación en Sremska Mitrovica. Asistieron varios miles, pero ni de lejos se acercó a las que congregan no sólo en una, sino en múltiples convocatorias y en diversas localidades a lo largo y ancho de Serbia los estudiantes, apoyados por la población . Algunos escenifican en una encrucijada de caminos entre ambas ciudades cuyo significado es claro. Otros captan el pulso y el ambiente de Kragujevac levantada contra el gobierno. Pavle, por ejemplo, comparte la atmósfera y se manifiesta orgulloso de la juventud serbia, cerrando con el grito de guerra que se ha convertido en lema oficioso de las protestas.

foto: Sanja Škorić

Pumpaj: El grito de guerra

Su lema es la imagen que preside esta entrada. En las manifestaciones, los estudiantes comenzaron a utilizar el grito de guerra «Pumpaj», que puede traducirse como «bombear» o -de forma libre y atrevida por mi parte- como «meter caña». Las reacciones de la gente son de alegría por el momento histórico que están viviendo, y la solidaridad es evidente. Se ven mesas, comida, alojamiento ofrecido por la población para apoyar a los estudiantes, y una gran sensación de pertenencia y esperanza en el ambiente.

Za Beograd: el 15 de marzo, un hito en la historia de las manifestaciones en Serbia:

Todo esto cuajó el 15 de marzo pasado. Fue un día especial: las diversas «procesiones»  mencionadas alcanzaron su cénit  aquel día.  Fue algo histórico y logró concentrar en Belgrado a cientos de miles de personas, que se congregaron allí para exigir justicia (por las víctimas de Novi Sad, pero en general por todo) y rendición de cuentas de un gobierno en el que la transparencia figura en los puestos más bajos de sus prioridades.

Es la protesta quizá más multitudinaria de la historia en el país. En su marcha hacia Belgrado desde diversos puntos de la geografía serbia, los ciudadanos salían al paso y, como hemos visto en otras entradas, abrazaban a los estudiantes, les proporcionaban alimento, alojamiento y, sobre todo, manifestándoles su respaldo. Vedrana Lacmanović, una de las muchas activistas de linkedin, lo resume muy bien en este emotivo montaje a partir de un vídeo de CRTA (Centro para la Investigación, la Transparencia y la Rendición de Cuentas), la ONG que se está convirtiendo en el actor más importante de observación del autoritarismo creciente de Vučić.

La canción que se oye es un viejo tema de una mítica película yugoslava de 1980 y su letra exhorta a ir a Belgrado, que algo se mueve, que la población está preparada. Y es que los estudiantes han aguantado estoicamente el crudo invierno serbio. No digamos cómo será ahora con el buen tiempo. Aunque el gobierno no parece estar por la labor. Y es que pesa sobre el gobierno una acusación muy grave: emplear cañones de sonido contra los manifestantes el mismo 15 de marzo, un arma que se ha convertido en la más rabiosa actualidad para «disolver» manifestaciones.

Hasta la Unión Europea, que no termina de dar su respaldo sin matices a los estudiantes por diversos intereses en juego (los analizaremos en sucesivas entradas) o los apoya con la boca pequeña,  ha requerido a Aleksandar Vučić para que dé explicaciones: tranquilos, -asegura el predsednik- no es verdad. Vale. Entonces, nos quedamos más tranquilos. Menos mal…había pensado que…

Con todo, muchos de los manifestantes, preguntados sobre el asunto, han hablado, de ello, algunos lo han descrito como un ruido que parece venir del mismo infierno. Con todo, con y sin cañones, las protestas estudiantiles en Serbia han ganado un amplio apoyo ciudadano. Según CRTA, la población está abrumadoramente de acuerdo con los estudiantes y sus demandas. Dos tercios de los habitantes del país balcánico apoya además las manifestaciones. Esto ha producido optimismo en la sociedad, incluso entre los votantes del gobierno. Asimismo, los serbios se muestran contrarios a la represión de los manifestantes; represión que, como se verá, se caracteriza por actitudes mafiosas y matonismo.

15 de abril: Tura do Strazbura/Tour de Estrasburgo: de Novi Sad a Estrasburgo en bici

Otra de las fechas claves pasa por el 15 de abril de las movilizaciones, en su vertiente europea. En las redes, se hacía alusión a una maratón ciclista que los estudiantes aseguran que será a la vez Tour, Giro y Vuelta y que tiene por meta Estrasburgo, a donde llegarán el 15 de abril.

Aquí puede seguirse el recorrido de los ciclistas serbios. Se trata de una web en cuatro idiomas (inglés, francés, alemán y húngaro)

Cada ciudad a la que arriban es un punto propagandístico internacional en su causa. A su paso por Austria, por ejemplo, el particular pelotón fue recibido en Melk por el pianista germano-italiano Davide Martello, que enarbolaba una enseña serbia. El pianista es un viejo conocido de las marchas ciclistas (suele ir con su bici recorriendo Europa remolcando su piano), si no el pionero (pasó, por cierto, por Badajoz). El músico siempre se ha mostrado partidario de prestar su música para denunciar injusticias: estuvo en Turquía y en Serbia, no es un desconocido: estuvo tocando varias veces en puentes en Niš apoyando a los estudiantes. Fue deportado por el gobierno serbio (como también lo fue de Turquía).

No todo son apoyos: en analista serbio radicado entre Bruselas y  Alemania Dušan Reljić se queja amarga e irónicamente de que una iniciativa de tal envergadura no tenga el eco que merece.

Encima de una reproducción de un cartel en francés en el que puede leerse la leyenda «Contra la corrupción: los estudiantes de Serbia llegan en bici! Tour de Estrasburgo. Plaza de Kléver, Estrasbugo», el serbio se permite soñar que prominentes figuras del europeísmo y personalidades importantes de la UE (como Ursula von der Leyen y Kaja Kallas) se unen a los manifestantes, imaginando la potencia simbólica de la imagen. Sólo es un sueño -admite-, para, a continuación, espetar que los estudiantes no están pedaleándose Europa por deporte, sino para protestar contra la situación política y el gobierno de su país.

En fin: es imposible captar toda la magnitud del movimiento de los jóvenes serbios, sino sólo una visión fugaz que intento trasmitir aquí. En próximas entradas, seguimos hablando sobre más variantes de esta increíble iniciativa y actualizando en la medida de lo posible toda esta frenética actividad, analizaremos más apoyos externos a los estudiantes y, un poco, la actitud de la Unión Europea, hasta la fecha, quizá demasiado tibia.

Continuará…

Concise version in English

Serbia Boiling (IV): Students Lead a Nation’s Discontent.

Serbia is still in turmoil. After a winter filled with anger, students are leading a spring movement against corruption, authoritarianism, and the government’s indifference. As the weather warms, the streets, squares, and even European roads are filled with young Serbs who are fighting to raise awareness and wake up those who have stayed on the sidelines.

From a Hot Winter to a Fiery Spring

Let’s stay tuned for the 15th of each month: the Serbian students always have something prepared for us.

In November 2024, a train station in Novi Sad collapsed due to shady deals with Chinese contractors, killing 15 people. The disaster sparked a new wave of protests that shows no sign of slowing down. President Vučić thought people would eventually give up, but they haven’t. In fact, support for the students’ cause is only growing.

A Social Earthquake Led by Students

At first, few Serbs were openly against the country’s drift toward authoritarianism, corruption, and growing distance from the EU. Many felt nothing would change, and apathy ruled. But after the Novi Sad tragedy, people began to rally behind the students, and this time, the energy feels different.

A Nation Behind Its Youth

The support from the people is incredible. Everyone is pitching in, offering food, accommodation, or even their businesses to help the students. Older generations, who once fought against Milošević, now feel pride in the students, seeing them as the future of Serbia.

Support from All Corners of Society

Support has poured in from people across different fields—professors, lawyers, even judges (including 17 from the Serbian Supreme Court). This is powerful in a country where violence is often used to silence dissent.

The February 15 Protest in Kragujevac

The protests have kept growing, with a huge demonstration held in Kragujevac. Vučić held a counter-protest in Sremska Mitrovica, but it was far smaller than the student-led marches. The slogan «Pumpaj» (meaning “get fired up”) became a battle cry.

March 15: A Historic Protest

The March 15 protest in Belgrade was a historic moment. Hundreds of thousands of people gathered to demand justice for the victims of Novi Sad and accountability from the government. Even though the government used sound cannons against the protesters, the movement has overwhelming public support, with two-thirds of the population backing the students.

Tour de Strasbourg: Cycling for Change

On April 15, the students began a bike tour across Europe to raise awareness. As they traveled through different cities, their cause caught international attention. In Austria, they were welcomed by musician Davide Martello, who’s known for his support of social movements.

Despite limited media coverage, the students’ movement keeps growing. The EU has been hesitant to fully back them, but the students remain determined. Their fight for a better Serbia continues to inspire people across Europe.

To Be Continued…

Kurzversion auf Deutsch

Nach einem heißen Winter, ein feuriger Frühling


Zusammenfassung: Infrastrukturen mit Todesopfern
Im November 2024 stürzte ein Bahnhof in Novi Sad ein, was 15 Todesopfer forderte. Dies war das Ergebnis von Korruption und intransparenten Vereinbarungen mit chinesischen Auftragnehmern, was eine neue Welle der Proteste auslöste. Präsident Vučić hoffte, die Proteste würden bald abebben. Doch sie hielten an.

Erdbeben der sozialen Wahrnehmung angeführt von Studenten

Lasst uns auf den 15. jedes Monats achten: Die serbischen Studenten haben immer etwas für uns vorbereitet…


Anfangs war die Mehrheit der serbischen Bevölkerung von der autoritären Politik Vučićs nicht überzeugt. Doch im November 2024 begann sich die Stimmung zu ändern. Die Bevölkerung, die sich oft hilflos fühlte, stand nun zunehmend hinter den Studenten.

Die Bevölkerung hinter den Studenten
Der Solidaritätswille ist spürbar: Die Menschen unterstützen die Studenten auf vielfältige Weise, indem sie ihnen Essen, Unterkunft oder logistische Hilfe anbieten. Es herrscht ein starkes Gemeinschaftsgefühl.

Die älteren Generationen erinnern sich an die 90er Jahre
Die Proteste wecken Erinnerungen an die Proteste der 90er Jahre gegen Slobodan Milošević, als die Unterstützung des Westens fehlte. Einige erinnern sich an den serbischen Sänger Đorđe Balašević, der gegen die Kriegsverbrechen der Milošević-Ära sang.

Der 15. Februar und die Kragujevac-Demonstration
Am 15. Februar 2025 fand in Kragujevac eine große Demonstration statt. Vučić reagierte mit einer Gegenkundgebung in Sremska Mitrovica, die jedoch nicht annähernd so viele Teilnehmer hatte.

„Pumpaj“: Der Schlachtruf
Der Schlachtruf der Studenten, „Pumpaj“, symbolisiert den Widerstand gegen die Regierung. Der Slogan wird zu einem Zeichen für den Protest.

15. März: Ein historischer Tag in Belgrad
Der 15. März war ein Wendepunkt: Hunderte von Tausenden versammelten sich in Belgrad, um für Gerechtigkeit und Transparenz zu kämpfen. Es war die größte Protestaktion in Serbien seit Jahren.

EU-Unterstützung bleibt vorsichtig
Trotz internationaler Besorgnis, auch seitens der EU, zeigt die serbische Regierung keine Anzeichen von Nachgeben. Die Proteste, unterstützt von der Mehrheit der Bevölkerung, setzen sich fort.

Tour de Strazbura: Ab Novi Sad nach Straßburg
Die Studenten starteten eine symbolische Fahrradfahrt nach Straßburg, um ihre Botschaft in Europa zu verbreiten. In Melk, Österreich, wurden sie von dem Musiker Davide Martello empfangen, der ihre Bewegung unterstützte.

Fortsetzung folgt…

 

Por Antonio Rando Casermeiro

Me llamo Antonio y nací en Santander en 1974, aunque soy, sobre todo, de Málaga. Soy licenciado en Derecho e Historia y doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la universidad de Málaga y quisiera dedicarme a ello. Soy un apasionado desde pequeño del este de Europa, especialmente de los Balcanes y Yugoslavia. Me encantan las relaciones internacionales y concibo escribir sobre ellas como una especie de cuento. Soy apasionado de escribir también cuentos y otras cosillas. Desde 2013 resido en Colonia (Alemania)

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